Entrevista

Sara Baras

Texto y entrevista: Verónica Soto. Fotos cedidas por Sara Baras
Esta entrevista apareció publicada en el número 2 de tgapuzzle (primavera 2003)

Ha sabido reciclar un arte ancestral de nuestro país y adaptarlo a nuestros tiempos. Su base es el flamenco, pero mezcla también la danza y el teatro bailado, un resultado exitoso que la ha llevado a triunfar en grandes ciudades como Nueva York y Tokio, y, como no, también en España, llenando el teatro siempre que estrena un nuevo espectáculo. El último se titula Mariana Pineda y Sara Baras interpreta el personaje histórico de una activista granadina ejecutada por el rey Fernando VII en 1831, acusada de conspiración por bordar una bandera con el lema "ley, libertad, igualdad". Hija de un coronel de la Marina y de una bailarina de flamenco, Sara Baras ha heredado de su padre la disciplina, que utiliza para trabajar duro y sin parar hasta conseguir un espectáculo exquisito, y, de su madre, la técnica y la vocación. En pocos años la bailarina se ha hecho famosa a nivel mundial y se ha convertido, con su belleza, sus coreografías, sus piernas firmes para el taconeo y sus brazos largos, en una de las figuras más reconocidas del momento. Sara Baras es la top model del flamenco.

“Son muchas cosas las que han cambiado en mi vida. Los ojos de mis padres tan emocionados viéndome bailar. Siento que puedo realizar algo que no está al alcance de cualquiera. Hago feliz a una serie de personas con algo que a mí también me hace feliz”.

Sara Baras empezó a aparecer en teatros importantes cuando bailaba en la compañía de Antonio Canales, de la que luego se desvinculó para empezar su carrera hacia el neoflamenco histórico. Trabajó con las alumnas de la Academia de su madre, Concha Baras, una persona muy importante para la artista, que la acompaña a todos sus estrenos y le brinda un apoyo incondicional, al igual que su mánager, Mariana Gyalui. Los ensayos de “Mariana Pineda”, su nueva obra, fueron tan duros que Sara perdió varios kilos antes del estreno. Un sacrificio que, puesto en escena, cautiva a los espectadores y consigue en todas las representaciones que el público se levante y la despida con una entusiasta ovación. “Mariana Pineda” da cabida a una serie de bailes con los tres galanes que la cortejan, entre ellos José Serrano, artista invitado. Con cada uno de ellos, Sara Baras expresa un sentimiento de amor diferente, que transmiten a través de la danza. La acompañan también bailaoras vestidas de monja, que ambientan la historia de este personaje en un escenario que nos traslada a la Granada de principios del siglo XIX.

“Con este espectáculo doy más protagonismo a los brazos, a la danza y a la coreografía, aunque el cuadro final me obliga a un gran esfuerzo porque representa mi muerte a garrote vil en el cadalso”.


Gaditana de San Fernando, guapa, simpática y sencilla. Una bailaora de flamenco atípica, que ni viene de una familia de gitanos, ni baila flamenco antiguo: Sara Baras ha sabido adaptarse muy bien a los nuevos tiempos sin dejar de exigir siempre el máximo.

“Reconozco que he tenido mucha suerte, aunque, por supuesto, detrás de todo hay mucho trabajo, mucho sacrificio personal y de mi compañía. Había público que quería figuras femeninas cuando salí yo. Pienso que también habrá influido algo la televisión con el programa que hice de flamenco. Y sobretodo creo que he llegado en el momento justo. Esa podría ser la razón por la que la gente me trata bien y por la que en poco tiempo ha cambiado todo en mi vida”.