Entrevista
Santiago Dexeus
Texto y entrevista: Verónica Soto. Fotos: Esther Sanromà
Esta entrevista apareció publicada en el número 13 de tgapuzzle (invierno 2005-06)
Sabiduría, este es el adjetivo que define mejor a la figura de Santiago Dexeus. Si empezamos a desgranar el personaje nos damos cuenta que tanto él como su predecesor, su padre, han contribuido a aportar lo mejor que hay en la ciencia: la investigación, el adelanto y, finalmente, los buenos resultados. La consulta de ginecología del doctor Dexeus está impecable y da respeto. Todo este ambiente desaparece con el trato directo; destaca su sencillez y cercanía con la que trata a sus pacientes. Escucha todo lo que le cuentan y dedica tiempo, pregunta con delicadeza y de ahí nace una confianza eterna hacia el profesional. Santiago Dexeus tiene un inmenso currículum y una actividad admirable, nunca ha dejado de trabajar duro. Su carrera está más que reconocida a nivel mundial: entre otros logros, en 1984 el equipo de Dexeus consiguió que naciera la primera niña probeta española, que ahora ya tiene 21 años. Actualmente apuesta fuerte por la investigación contra el cáncer a la que le dedicará un espacio con muchos recursos en la nueva Clínica Dexeus, que abrirá sus puertas aproximadamente dentro de un año.
La garantía que ofrece su apellido hace que acudan a su consulta numerosas parejas con problemas de fertilidad. También ha dado la bienvenida a este mundo a numerosos bebés; años después se han hecho mayores y algunas se han quedado embarazadas y han ido a la consulta de este doctor siendo así la segunda generación que confía en él. Seguro que muchos niños bebés se llamarán Santiago en honor a quien fue su ventana al exterior.

¿Cómo es el día a día para Santiago Dexeus?
Hay días diferentes: los lunes por la tarde y los martes por la mañana mi actividad principal la desarrollo en el quirófano, estas son unas horas absolutamente sagradas. Mis actividades básicamente son tres: la actividad científica, la médica y la docencia. La médica me ocupa muchas horas a la semana ya que no sólo me dedico a la cirugía, también a la consulta externa. La actividad docente se basa en la cátedra a través de la investigación. Aquí también colabora la Fundación Dexeus, de la cual soy presidente, y esta proporciona el soporte económico para las tesis doctorales y la formación en el extranjero.
Usted está llevando a cabo una investigación sobre el cáncer. ¿En que punto nos encontramos ahora? ¿Se va poder acabar con esta enfermedad algún día?
La lucha contra el cáncer ha tenido varias etapas. La primera y muy importante fue tener un diagnóstico lo más precoz posible para suministrar unos tratamientos más eficaces. Hemos comprobado con la mujer y sus pruebas rutinarias, que se puede detectar enseguida. Entonces el tratamiento es muy fácil y la curación está garantizada. Lo mismo sucede con otros órganos de nuestro cuerpo donde podemos hacer un diagnóstico precoz. En cuanto a la investigación de las causas del futuro de los tumores, sabemos que algunos genes mandan unas órdenes equivocadas a través de un mensajero y de ahí el desarrollo de esta enfermedad. La cuestión sería evitar que se enviasen estas órdenes al cerebro. Esto parece una utopía, pero las utopías de ahora son verdades para el día de mañana. La mayoría de los genes que hemos descubierto en los tumores hereditarios, se pueden reproducir en las células de una mosca; entonces tenemos una posibilidad de estudio muy sencilla con este animal. Actualmente, el estudio de las células está contemplado desde su movimiento más inicial, algo muy diferente a lo que se hacía antes.
¿Dedicarse a la investigación en este país es fácil, es difícil, está bien considerada?
Hace años dedicábamos el 0.9% del producto interior bruto a tecnología y, además, una parte de esto se dedicaba a investigación armamentística; por lo tanto lo que quedaba para técnicas sanitarias era casi nada. Actualmente ya hemos pasado del 1%. Evidentemente no llegamos al dos o al tres de otros países pero si queremos ser punteros en investigación tendremos que llegar a estos niveles. Ahora en Catalunya y en Sevilla se recuperan cerebros de investigadores que habían emigrado al extranjero. Empieza una nueva tendencia, espero que sea una investigación abierta para que la comunicación entre ellos nos ayude a todos. Desde nuestra fundación colaboramos dando material, con personas. Trabajamos todos conjuntamente sin hacerlo de manera partidista.
¿Piensa que se debería destinar más dinero a la sanidad pública?
La sanidad pública siempre será deficitaria, la factura es más cara, más exigente, se necesitan más medios. Hay que confiar que mejoremos también en este sentido. También pienso que hay diversos tipos de atención, no todo es sanidad pública, existe una sanidad privada, una sanidad mutualizada y que la convergencia de estas sanidades tendría que bajar ciertas facturas mejorando la calidad de otras. La realidad es que el 30% de algunas poblaciones no acuden a la sanidad pública, entonces si estos colectivos formaran parte de los recursos públicos los colapsarían.
Las personas que acuden a su consulta salen con caras de agradecimiento, tranquilidad, de estar a gusto con un médico que les entiende. ¿Cuál es el secreto?
Quizás la primera cosa que hay que pensar cuando entra un paciente es que tú mismo eres ese paciente. Hacerte la idea que ese problema es el tuyo. Uno ha de sentirse partícipe y otra cosa importante es que uno no ha de sentir el orgullo del médico que está por encima del sufrimiento, sino que el médico está inmerso en el sufrimiento de los demás. La única cosa que significa el médico es un instrumento que sirve para la curación del paciente, pero quien es el actor es el otro, ya que padece todos los efectos. Ante el fracaso de la medicina, ante algo que no se puede solucionar, el médico tiene que estar al lado del paciente hasta el final y no desentenderse. Hemos de pensar y votar por calidad de vida y no por prolongación de una situación insostenible.
Es decir: ¿El paciente tiene derecho a una muerte digna?
El paciente tiene todos los derechos: a ser informado, a escoger el tratamiento y a negarse al mismo. Si ofrecemos una muerte digna a nuestras mascotas y a nuestros perros, ¿por qué no nos la vamos a dar a nosotros? El médico cuando está delante de una situación extrema tiene que administrar unos calmantes, que cada vez son más fuertes; llega un momento que el paciente alcanza un estado crepuscular y fallece dignamente, no se le hace sufrir. Todos desearíamos morir en casa plácidamente. Cuando se critican tanto estas afirmaciones como la que estoy haciendo yo ahora, se hace sin saber lo que se siente; porque si tuviéramos conocimiento del sufrimiento que provocan las agonías o estar en la UCI, seguramente no volveríamos a sonreír en nuestra vida.
Su padre fundó la primera clínica maternal privada, además fue un impulsor de grandes cambios muy innovadores. ¿Se siente orgulloso de la figura de su padre?
Cuando me haces esta pregunta estoy viendo a la figura de mi padre asistiendo a un parto difícil y veo aquella fuerza que tenía, aquella decisión, aquella rapidez en las manos se me ha quedado grabada en la memoria. Para mí ha sido siempre un ejemplo extraordinario. También fue innovador en el tratamiento de las hemorragias: antes las mujeres morían de hemorragia en sus casas y mi padre dejó bien claro que si querían evitar esto, tenían que prohibir las asistencias en casa; fue a partir de aquí cuando se dejó de hacer este tipo de cosas. Mi padre tampoco podía soportar ver a las mujeres padeciendo partos muy largos y fue el impulsor de la anestesia. Además, tenía una característica muy buena y era que cuando él no sabía mucho sobre un tema, lo dejaba en manos de otro; por ejemplo, mi padre me había dejado pacientes para que los operara yo. Los pacientes aceptaban que les operasen siempre y cuando estuviera mi padre dentro del quirófano.
La innovación, el progresismo. ¿Le ha traído a la familia Dexeus algunos disgustos o problemas?
De los tres Dexeus: primero mi padre, luego mi hermano mayor y después yo, creo que el más progresista he sido yo. Lo que me ha motivado a serlo creo que es la injusticia social y laboral de las mujeres, lo viví en el día a día en el paritorio y en las consultas. Las mujeres eran las más castigadas y perjudicadas, eso me motivó a ayudarlas. Cuando me fui al extranjero aprendí, además de los diagnósticos contra el cáncer, unas técnicas de anticoncepción y control de natalidad y las traje a España. Esto, evidentemente, me causó varios problemas porque estaba todo prohibido. Tuve en todo momento la conciencia muy tranquila porque sabía que actuaba para el bien de muchas mujeres. Había mujeres que querían separar el sexo de la maternidad y a ellas iba dirigida mi pequeña ciencia.
¿Cómo se motiva a los jóvenes médicos de hoy el día?
En España estamos empezando a padecer la falta de médicos; el que no tiene título de especialista lo tiene difícil, pero para tenerlo tienes que aprobar el examen MIR. En la actualidad para este examen existen dos candidatos por plaza, mientras que antes habían diez; seguramente pronto habrá tantas plazas como médicos haya. Los jóvenes se tienen que motivar con la vocación. Los datos del colegio de médicos de Galicia plasman una realidad: el descontento laboral es de un 46% y abarca a los médicos que pasan de diez años de carrera. Esto se da por las condiciones laborales estresantes, poco gratificantes para los médicos y los pacientes. Yo recibo regalos de agradecimiento de pacientes de toda España, eso es lo mejor para un médico. Si a esto se le suma que el médico pueda investigar, publicar su caso clínico, progresar, seguramente el profesional se sentiría mejor. Dar una carrera profesional abierta hoy en día es muy difícil. La profesión es muy importante y al final te absorbe mucho tiempo, mi familia estamos muy unidos aunque no les he dedicado demasiado tiempo por el trabajo. Mi hijo ahora continua la saga. La vida no es tan difícil si uno se siente realizado en el trabajo, el trabajo ocupa tantas horas que lo peor es sentirse frustrado.
Su hijo continua la saga. ¿Qué consejos le da?
Primero la honradez, seguro que no le va a faltar porque la ha aprendido aquí. A veces contemplo con tristeza que ex residentes de esta casa no son lo suficientemente honestos, pero la vida da muchas vueltas y estamos sometidos a muchas presiones. Y el segundo consejo es que siempre estudie. Creo que mi hijo sigue un camino adecuado. Además, me gustaría que no tuviera la actitud de favorecedor, ya que nunca en mi vida lo he hecho con mis amigos, sino que he dejado siempre los lugares abiertos.
Ha escrito libros, ha colaborado en periódicos, participa en conferencias, pero ¿“El corredor de la vida” cuando lo va a acabar?
Creo que no lo haré nunca, porque no tengo tiempo. Encontrar un momento para ponerse a hablar de uno mismo y de sus experiencias me resulta muy difícil. Mucha gente me dice que vale la pena que cuente mis experiencias y, sobretodo, lo que he sentido en el trato con el paciente. Uno de los aspectos que me gustaría escribir es sobre el miedo que tiene el paciente hacia el médico, sobre esa inseguridad que se ha creado porque al visitar tantos médicos quizás uno no ha sabido tratarlo y le ha creado una inquietud terrible. Factores que empeoran la relación médico-paciente se dan constantemente en medicina. De todas maneras, “El corredor de la vida” no lo doy por cerrado del todo.
Habrá un cambio de residencia de la Clínica Dexeus. ¿Donde estará instalada la nueva Fundación?
Nos trasladaremos a finales de 2006 o comienzos de 2007. Será una clínica nueva, con espacios amplios, no tendremos que estar dividiendo nuestra actividad. Esto nos dará una movilidad superior de la que tenemos aquí. Se hará un centro de oncología muy importante, con radioterapia y todas las técnicas nuevas. Además, los quirófanos estarán perfectamente equipados. Habrá una visión nueva de la medicina con la cirugía que requiere breves estancias de clínica, un auditorio y la Fundación estará en nuestra área. Lo que está claro es que el funcionamiento interno de la clínica será el mismo.
¿Piensa estar mucho tiempo al pie del cañón?
¿Usted me ve para no estarlo? (sonríe).
Le veo muy lúcido.
Entonces, ya ha contestado a la pregunta.
