Entrevista

Rosa Maria Calaf

Texto y entrevista: EstherMolas. Fotos: Esther Sanromà
Esta entrevista aparecerá publicada en el número 33 de tgapuzzle (marzo 2010)

De pequeña soñaba con ser exploradora y seguir los pasos viajeros de su abuelo, quien en 1928 ya viajaba a la India por negocios y también por placer. Esta influencia familiar se transformó, años más tarde, en la voluntad de querer informar de cuanto sucedía en el mundo a través de la pantalla del televisor. Hablamos de la decana de los corresponsales de TVE y actual presidenta de la Fundación del Centro Internacional de Prensa de Barcelona (CIPB): Rosa Maria Calaf (Barcelona, 1945).

Transmite sinceridad, transparencia, coherencia en todo su discurso y, sobre todo, cree firmemente en los pilares éticos de su profesión, el periodismo. Calaf es, desde el pasado mes de abril, la actual presidenta del CIPB (http://www.periodistes.org/cipb/home.php).

Licenciada en Derecho y en Periodismo, inició su carrera profesional en la radio, para después entrar en el mundo televisivo. Primero, entró en TVE el año 1970; después, fue una de las periodistas que formó parte de la fundación de Televisió de Catalunya (TVC) el año 1983 como directora de programación y de producción, para después volver otra vez a TVE hasta finales de 2008, cuando RTVE decidió prejubilarla con el polémico ERE.

Calaf ha trabajado como corresponsal de televisión en ciudades tan dispares como Nueva Yok, Moscú, Buenos Aires o Pekín, con el objetivo de informar de los hechos que allí sucedían. Es merecedora de prestigiosos premios como el Ondas (2001), el Oficio de Periodista del Col·legi de Periodistes de Catalunya (2003), el Cirilo Rodríguez (2007), la quinta edición del premio José Couso o el premio Nacional de Periodismo 2008 otorgado por el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes de la Generalitat de Catalunya. Con gran alegría recibió la noticia de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona cuando le nombraron Doctor Honoris Causa en 2008.

Me confiesa que no para de viajar arriba y abajo de la geografía española para recoger los frutos de casi 40 años de oficio periodístico. Es todo un lujo conversar con esta gran periodista de ideas claras que me expresa su deseo de desconectar y descansar un tiempo. Australia será el destino elegido.

¿Cómo observa el periodismo del siglo XXI?
Actualmente, observo que los máximos responsables de los medios de comunicación dan mayor validez a lo impactante que no a lo realmente importante. Y, de esta manera, el periodismo no va por buen camino. Cuando recojo algun premio, aprovecho para hablar públicamente de la importancia del periodismo ligado a un país democrático y también de la lucha por la libertad, porque todavía existen lugares donde ésta no existe. Hoy en día tenemos más países sin libertad de prensa que con ella. Por ejemplo, Filipinas es uno de los países donde matan anualmente más periodistas. Pienso que nos toca mojarnos, volver a la lucha.

¿La influencia política y económica son problemas para la profesión?
Sí. Yo denuncio que el problemo actual del periodismo es la influencia económica y política. Creo que si en un periódico, una radio o una televisión no se puede informar libremente de la empresa X, porque simplemente es accionista de la empresa mediática donde tú trabajas, apaga y vámonos. La independencia informativa tiene que existir. ¿Nos tenemos que convertir en simples lectores de comunicados de prensa? Este tipo de daños colaterales sumados a los ya conocidos problemas clásicos del mundo periodístico como el asesinato de periodistas en Moscú o en Nápoles, forman un cultivo terrible para el periodismo. Tenemos la obligación de denunciar públicamente todos estos atentados contra la libertad de prensa e iniciar acciones desde las entidades periodísticas y con el conjunto de colegas que ya estamos de salida. La información es un derecho, no lo olvidemos.

Usted ha vivido en diferentes países y ha conocido diversos políticos. Destáquenos un político histórico
Los políticos estadistas, como por ejemplo Winston Churchill, hacían más política de estado que no política de partido, que es lo que lamentablemente observamos hoy en día. Si miramos Suramérica, veo interesante el trabajo que está realizando Lula da Silva, quien tuvo una importante trayectoria política antes de llegar ser presidente.

Usted sufrió el polémico ERE y decidieron prejubilarla por ser mayor de 55 años sin tener en cuenta su experiencia. ¿Qué opina que el nuevo presidente de la Corporación RTVE, Alberto Oliart, sea octogenario?
Pienso que el hecho de que una televisión pública como TVE prescinda de la experiencia de grandes periodistas y reporteros es una aberración. Aunque firmé voluntariamente el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de RTVE, critico abiertamente el plan del ente público de alcanzar 4.000 jubilaciones anticipadas, ya que esto supone prescindir de la memoria y experiencia de la empresa. Es desperdiciar a una generación que está en su mejor momento y que es la que tiene que enseñar a los jóvenes que se van incorporando.
El fichaje de Alberto Oliart me pareció sorprendente, porque no es una persona del mundo de los medios y un cargo así necesita de una persona que conozca el medio por excelencia del siglo XX y las nuevas tecnologías del siglo XXI. El tema de la edad no es, en general, relevante aunque en la situación de la que hablamos sí que lo es.

Ha trabajado como corresponsal de TVE durante bastantes años y ahora inicia una nueva etapa al frente del CIPB. ¿Qué objetivos tiene desde la entidad que usted preside para el 2010?
Primero quiero decir que me ha sorprendido positivamente la buena acogida que estoy recibiendo en Barcelona por parte de todo el mundo, sobre todo por parte de los colegas. Me ofrecieron este puesto que antes presidía Xavier Batalla y acepté, es como un regalo. Como presidenta, estoy realizando una línea continuista aunque quiero potenciar el apartado tecnológico. Debemos de tener WiFi en todo el centro así como mejorar las herramientas de trabajo de los periodistas extranjeros que están en la entidad. Ya hemos iniciado el programa de visitas a Cataluña para que los corresponsales extranjeros acreditados en Madrid puedan conocer de primera mano nuestros temas y nuestros proyectos. También quiero aumentar los planes de formación para periodistas en situación de paro en un momento de grave crisis económica.

¿Qué referentes periodísticos tuvo en sus inicios?
Yo siempre he sido una gran fan del periodismo anglosajón. Análisis en profundidad como los que realizaba Walter Lippmann me encantaban o disfrutaba con los programas radiofónicos de Paul Harvey, cuya voz cautivó a miles de norteamericanos durante décadas con un discurso directo y estilo propio, y que nos dejó el año pasado.

A nivel personal, ¿qué planes tiene en mente?
Quiero aislarme de la vorágine que estoy viviendo y reflexionar sobre mi nueva etapa vital. Nunca hago planes a largo plazo, aunque sé que estaré unos meses por países del Pacífico y volveré de Australia a principios de abril. Hay una parte del viaje que lo realizaré como viajera y otra parte de viaje interior para saber qué hago con mi vida en esta nueva etapa.