Entrevista
Dalwa D'Onoffre
Texto y entrevista: Esther Molas. Fotos: Esther Sanromà
Entrevista publicada en el número 29 de tgaPuzzle (junio 2009)
Arte proviene del latín ars, artis y según el diccionario de la Real Academia Española se define como: “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”. Precisamente, la pintora Dalwa D’Onoffre muestra su particular mundo personal a través de la pintura y la escultura. Con ella hemos hablado de la importancia del arte en la sociedad y de los diferentes conceptos artísticos existentes en todo el mundo.
Lisboa, Sevilla, Pals o Barcelona son lugares especiales para Dalwa, porque forman parte de su vida personal y artística. En su taller de Barcelona, pudimos conocer los cuadros de su última etapa pictórica, bastante diferente a la anterior.

Hace treinta y cinco años usted nació en la República de Mozambique y de pequeñita se trasladó con su familia a Lisboa. ¿Cómo fue el periplo hasta llegar a Cataluña?
Nací en Mozambique pero pronto mis padres se trasladaron a Portugal. Tengo nacionalidad portuguesa y en Lisboa estuve viviendo hasta los veintiún años para después ir a Sevilla para estudiar Diseño de Moda. Más tarde, ya decidí viajar a Cataluña, concretamente a un pueblo encantador llamado Pals y, después, a Barcelona. Durante el invierno me dedicaba a pintar y en verano vendía mis obras a los turistas y veraneantes de la Costa Brava. En Pals, encontré mi principal fuente de inspiración con la tranquilidad del invierno y la inquietud del verano.
En una primera etapa, sus cuadros y esculturas muestran la presencia de la tierra africana en sus colores, en sus animales. En el año 2005, la exposición “África Pop”, expuesta en el Museu d’Art de Girona, ofrecía una visión personal de África.
Sí, fue mi primera exposición artística en Girona y allí mostraba cuadros con elementos africanos como los elefantes (mi abuelo fue cazador de elefantes), las telas africanas o los elementos del mar. Allí expuse obras pictóricas y alguna escultura. La base de mi pintura es africana, porque utilizo sus colores, su textura, su fuerza. Me inclino por los colores vivos y también por el color blanco. Guardo un grato recuerdo de mi primera exposición.
Pero en esta nueva etapa observamos un cambio debido a la presencia de figuras humanas…
Sí. Soy madre de dos niños y este cambio personal afecta mi concepción artística. Ahora observo más a la gente, me fijo más en los individuos, en la pareja. Existe una nueva manera de comunicarse como, por ejemplo, los sms, internet, etc. Desde hace dos años vivo en Barcelona y la distribución de mi tiempo para pintar depende de los horarios escolares, pero me va bien porque la disciplina, aunque sea pictórica, me ayuda a evolucionar. Mi expresión artística ha ido cambiando, quizás también porque hace un año me detectaron cáncer de mama y hace pocos meses me dieron el alta. Y esta lucha por la vida se refleja en mis obras, en las cuales aparecen las personas, el hombre, la mujer, los niños, la vitalidad, la vida. Incluso trabajaba mucho durante mi etapa de quimioterapia, quería vivir, expresar lo que sentía y qué mejor manera que realizando mi pasión: pintar. Mi evolución en la pintura pasa por diferentes etapas y no sé hasta dónde llegaré.
De cara al verano, ¿tiene pensado realizar alguna exposición?
Creo que sí. Quizás me decidiré por mostrar mi arte en un atelier de Calella de Palafrugell, porque me encanta el contacto con el público, con el comprador de mi obra. Y, en verano, es el momento ideal para vender mis cuadros, la mayoría de ellos a turistas que pasan unos días de vacaciones en Cataluña. He vendido obras a alemanes, holandeses, franceses, americanos… Me encanta la zona del Empordà por su luz y por ser lugar de paso de tantos turistas que buscan el mar, el sol, la luz.
¿Utiliza las nuevas tecnologías para promocionarse mundialmente?
La verdad es que no me atrae el arte multimedia, el videoart, porque yo soy muy artesanal, muy rústica. Pero reconozco que las nuevas tecnologías son muy útiles para darse a conocer en todo el mundo. Estoy pensando en crear mi galería virtual con el conjunto de mi obra pictórica. A ver si después del verano ya puedo promocionar mi tienda virtual, sería fantástico.
Sus cuadros son de proporciones bastante grandes. ¿Qué precio medio puede valer un cuadro de Dalwa?
La media es de unos 4.000 euros. Vendo mis cuadros en época estival y mis compradores resaltan el juego cromático de mis obras. La verdad es que me gustaría tener un marchante de arte.
De la historia del arte, ¿qué artistas admira más?
Admiro mucho la obra de Jean-Michel Basquiat y sobre todo la de Picasso, pintor conocido internacionalmente por sus etapas pictóricas. También me emocionan los cuadros de Tàpies y de José Ribera, más conocido por El Españoleto (siglo XVII).
Para finalizar, defíname ARTE
Para mí, arte es la manera que tiene una persona para expresar los sentimientos. Yo nací dentro de una familia un poco bohemia y creo que todo el entorno social influye. Me gusta la música clásica, la danza, el teatro, la arquitectura. Todo esto engloba el arte, básico para vivir.
