Cuestionario Proust
Uno de los entretenimientos habituales en los salones de la sociedad francesa del siglo XIX lo constituían los cuestionarios de preguntas y respuestas breves, que debían descubrir la personalidad del enrevistado. Marcel Proust respondió dos veces a este cuestionario, aunque, a diferencia de la creencia popular, no fue él su creador. Actualmente existen diferentes versiones del llamado "Cuestionario Proust", al que Luis Alonso Balaguer tuvo la amabilidad de responder a petición de tgapuzzle.
¿Cuál es la principal característica de mi carácter?
La fuerza de voluntad.
¿La cualidad que prefiero de un hombre?
Que sea persona.
¿La cualidad que prefiero de una mujer?
Que sea persona, no diferencio entre ambos.
¿Lo que quieres más de los amigos?
La sinceridad.
¿Mi principal defecto?
Excesivamente perfeccionista.
¿Mi ocupación preferida?
Correr, toda mi vida he hecho maratones.
¿El sueño del bienestar?
Estar a gusto con uno mismo.
¿Cuál fue mi peor desgracia?
Perder a mi mejor amigo.
¿Qué querría ser?
Soy feliz en mi circunstancia.
¿Dónde desearía vivir?
En Barcelona.
¿Que color prefiero?
Soy un apasionado del color, por lo tanto me encanta jugar y divertirme con todos los colores.
¿Qué flor prefiero?
Cualquiera que no sólo me perfume la mirada, sino que me unte el olfato.
¿Qué pájaro prefiero?
Creo que tienen tanta suerte, que me da igual cualquiera de ellos.
¿Mis autores favoritos?
Sándor Márai, en literatura.
¿Mis poetas preferidos?
Neruda y Machado.
¿Los héroes de ficción?
No me gustan los héroes de ficción, prefiero los héroes anónimos humanos.
¿Mis heroínas de ficción?
Tampoco me gustan.
¿Mi compositores preferidos?
Mozart, Beatles y Serrat.
¿Pintores predilectos?
Antonio López.
¿Mis héroes de la vida real?
Todas aquellas personas que se esfuerzan por dar lo máximo de sí mismos.
¿Mis heroínas de la vida real?
Lo mismo, no hago distinciones.
¿Nombres que prefiero?
Todos aquellos que son cortos y, sobretodo, no compuestos.
¿Qué detesto más que nada?
La prepotencia.
¿Qué caracteres históricos menosprecio más?
Los prepotentes. En general, suelen ser dictadores.
¿Qué hecho militar admiro más?
Por el hecho de ser militar, no prefiero ninguno.
¿Qué reforma admiro más?
La revolución francesa.
¿Qué dotes naturales querría tener?
Me gustaría haber sabido tocar algún instrumento musical.
¿Cómo te gustaría morir?
De la forma más rápida posible.
¿Estado presente de mi espíritu?
Feliz y tranquilo.
¿Hechos que me inspiran más indulgencia?
De aquellas personas que han caído y otras ayudan a levantarlas, creo que es un hecho que justifica que una persona se agache ante otra.
¿Mi lema?
Luchar, luchar y luchar.
Otras entrevistas
Entrevista
Luis Alonso Balaguer
Texto y entrevista: Verónica Soto. Fotos: Esther Sanromà
Esta entrevista apareció publicada en el número 15 de tgapuzzle (verano 2006)
Luis Alonso Balaguer está enamorado de su profesión y es capaz de contagiar su entusiasmo por la arquitectura a quienes le rodean. Entre sus proyectos más recientes y con la asociación del gabinete inglés Richard Rogers Partnership, destaca la transformación en un centro lúdico y comercial de la antigua Plaza de Toros de las Arenas, en Barcelona. Respetarán su antigua fachada, sus arcos arabizantes tan representativos de la Plaza España y construirán una moderna zona de ocio. Este tándem potente también creará la “Nueva Ciudad”, en Granada, para 12.000 habitantes, todo un ejemplo a seguir, ya que estarán incluidos nuevos conceptos de urbanismo, sostenibilidad y protección medioambiental.
Balaguer demuestra que sostenibilidad no es incompatible con modernidad, buen gusto y practicidad para el usuario. No se deja deslumbrar por los grandes éxitos del momento ni por las construcciones mediáticas: sabe valorar una obra con el paso del tiempo. Siempre ha pensado que “el que está de moda, pasa de moda”.
Una de sus especialidades, junto a su grupo de arquitectos, son los centros deportivos. Destacan las transparencias, esa claridad natural que entra por el vidrio. Allí se mezcla el azul de la piscina con la luz solar, ofreciendo una clara sensación de tranquilidad.
Su despacho central se encuentra en medio de alguna de sus obras arquitectónicas, en Diagonal Mar, la zona más nueva de Barcelona. Allí se pueden ver los edificios altos por los que tanto aboga. Piensa que son los más funcionales, que la ciudad debe crecer hacia arriba y no hacia sus lados.
Los hoteles construidos llevan su sello. El más espectacular lo encontramos en una de las entradas de Barcelona por la Gran Vía, el hotel Hesperia, con su Restaurante de tres estrellas Michelin en lo más alto. Creatividad e imaginación van de la mano de este inquieto arquitecto, el hotel Arcs en Monells, Girona, es una mezcla entre la arquitectura rústica de las masías de la zona y un interior innovador, donde uno puede disfrutar de una ducha colocada en la misma habitación, separada por un cristal. También Port Aventura se ha beneficiado de su trabajo con su apuesta por los hoteles en esa zona. Y tampoco ha obviado a los trabajadores, que tienen que pasar mucho tiempo en su oficina. La transparencia es vital para tener una buen rendimiento laboral: aunque algunos se distraigan, una salida al exterior siempre es símbolo de salubridad.
Luís Alonso Balaguer sabe trabajar con mucha insistencia y, poco a poco, ha ido colocándose en diferentes puntos de nuestro país: Madrid, Palma de Mallorca, Barcelona, Granada, Valladolid; éstas son algunas de las ciudades que, además de por su gran personalidad, ahora también nos seducen por las pinceladas artísticas de este arquitecto catalán.

¿Que le parece el tipo de construcción que se está haciendo actualmente, donde imperan los pisos pequeños?
Creo que el problema no se encuentra en el metraje, sino en la calidad de esos metros. Es decir, 30 metros bien distribuidos, bien orientados; es más funcional que un piso de 80 metros mal distribuido y hecho un desastre. No estoy en contra de los pisos de 30 metros. Nosotros trabajamos con este tipo de espacio a través de doble altura, de manera que el usuario en un futuro pueda ampliar en su interior ese espacio hasta 45 o 48 metros cuadrados. No es un problema de metros cuadrados, sino de los metros cúbicos.
¿Cómo debería ser la vivienda del futuro?
El problema más elemental de la arquitectura es la vivienda. En estos momentos se construyen los mismos pisos que hace 40 años. Estamos viviendo una época de bonanza económica en el mundo de la inmobiliaria y éste es el peor enemigo del avance, de la innovación, de la experimentación. El sector se vuelve conservador y repite todo aquello que le funciona. Nosotros hemos hecho muchos proyectos que, al final, no han podido salir adelante. Los elementos que creemos que son la clave del futuro son los tabiques móviles, las paredes flexibles, los zócalos técnicos, los pavimentos continuos, los núcleos húmedos centrales. El zócalo técnico te permite poder enchufarte a la corriente en cualquier lugar de la casa.
¿Existe algún lugar en el mundo pionero y que ya esté utilizando este tipo de arquitectura?
Holanda en estos últimos años está apostando muchísimo por esto. Está muy adelantada. Quizás porque han tenido esta necesidad de territorio, que nosotros no tenemos y han tenido que usar la imaginación. Es un concepto de ciudad compacta y de ahorro de energías.
¿Cómo definiría la arquitectura que crea?
En general nuestra arquitectura suele ser más sensata, más serena. Siempre lo que procuramos es dar respuesta a la sensación de funcionalidad y de bienestar del cliente. Siempre nos intentamos mover en esta sensatez incluso evitando la vorágine que existe de estar de moda. Siempre he pensado que el que está de moda, pasa de moda. Siempre pongo el ejemplo de la Illa en Barcelona. Allí hay uno de los mejores edificios: nunca ha estado de moda, pero se ha ido asimilando. No tiene grandes alardes de nada pero tiene mucho encanto.
¿Cuando construye un edificio, se imagina a la gente que va a vivir dentro de esa casa?
Los indios decían que para dialogar con las personas tenías antes que probarte todos los zapatos de la otra persona para poder hablar y dialogar con ella. Nosotros primero nos ponemos en la piel del cliente, qué es lo que necesita y segundo, qué es lo que necesita el cliente final y usuario para dar respuestas: viviendas, centros deportivos –esta es una de las especialidades de la casa–, hoteles… Una de las grandes magias de la arquitectura es saber transformarte y no hacer aquello que me podría dar un lanzamiento mediático, sino que a me gusta ponerme esos zapatos de esa persona que en un primer momento son de mi cliente y en último momento también.
¿Hasta que punto es importante el elemento transparente?
Uno de los grandes avances tecnológicos es la aplicación del vidrio y todo lo que ha significado la transparencia. Así podemos controlar la luz, las vistas. Siempre procuramos que estas transparencias tengan el máximo esplendor en todos los sentidos. Es un recurso que utilizamos mucho.
¿Por qué?
Hay muchos edificios en los que, por funcionalidad, nos interesa que hayan esas transparencias; es el caso, sobretodo de los clubs deportivos. Allí la gente va a disfrutar de las actividades, es importante que todo el mundo se vea, que la gente sienta la sobreexcitación de ver otras actividades y pensar en lo que apetece hacer el día siguiente. Otro ejemplo es el Centro Internacional de Medicina Avanzada, CIMA, en Barcelona, allí quisimos que hubiera una máxima transparencia de dentro hacia fuera, pero de fuera hacia dentro no queríamos que se viera nada, ya que es una clínica y la gente requiere intimidad. Conseguimos resolver estas necesidades con la serigrafía, estudiamos el tamaño del color del punto y su densidad. Hicimos hasta 35 pruebas y, finalmente, llegamos al punto óptimo donde una persona de dentro a fuera lo ve todo, sin embargo de fuera a dentro no se aprecia nada. Además esta técnica produce un gran ahorro energético porque esa doble piel protege al edificio de la radiación solar.
¿Cuándo empieza a hacer obras que se decantan hacia este campo medioambiental?
La actitud la he tenido siempre, lo que pasa es que a principios de los noventa empieza a despertarse una conciencia social hacia este tema. Construimos 240 viviendas de promoción pública para jóvenes, en el Nus de la Trinitat de Barcelona. Esto aportó muchas cosas que, hoy en día, afortunadamente son usuales. Por ejemplo, aplicamos conceptos como las dobles fachadas, ventilaciones cruzadas, las placas solares de captación, los acumuladores de agua sanitaria, los sensores para encendidos y apagados de luces o los ascensores sin aceites contaminantes.
¿Cree que España tiene conciencia medioambiental arquitectónicamente hablando, o todavía le falta mucho por aprender?
Es evidente que existe una sensibilidad hacia el medioambiente en estos momentos, lo cual es de agradecer. Además estamos en uno de los países que tiene más recursos energéticos, como la energía eólica y la solar. Aún así, todavía falta mucho por recorrer, no hay muchos Ayuntamientos que tengan normativas como las de Barcelona, por ejemplo. En esta capital te exigen los sellos de homologación de las maderas para que no vengan de bosques, que sean reutilizables, por ejemplo. Hay otro recursos que no son obligatorios pero serían muy útiles como las dobles fachadas. Esto significa ahorrarse muchos problemas climáticos porque si tienes una vivienda con doble orientación, puedes establecer corrientes de aire que refrescan la vivienda de forma natural. La tendencia en los años 80 a no aplicar estos conceptos, hace que ahora existan muchas viviendas que tan sólo tienen una fachada, con lo cual es demencial desde el punto de vista climático. En una fachada Norte que no le da nunca el sol, existirán problemas de frío en invierno y, las que están orientadas al Sur tendrán un problema tremendo de calor. Esto no se resuelve con el aire acondicionado –que da muchísimos más problemas complementarios–, sino que se resuelve con soluciones históricamente comprobadas. La sostenibilidad tiene que ser algo sencillo. Las persianas que habían antiguamente de varillas de madera que se desenrollaban y se apoyaban en la barandilla del balcón, son una maravilla de alta tecnología sostenible, porque crean una cámara de aire que impide la entrada del sol, te impiden ver al vecino de enfrente y forman corrientes de aire. Es una solución elemental que hemos olvidado todos.
A partir de 2001 se asocia con Richard Rogers Partnership ¿Cómo se encuentran?
Fue para hacer el proyecto del Hotel Hesperia de Barcelona y, a partir de aquí, surgieron dos proyectos más: la reconversión de la antigua Plaza de las Arenas en centro de ocio y comercial y las nuevas bodegas de Protos en Valladolid. Abrimos un despacho paralelo, al lado de la Sagrada Familia, allí trabajamos doce personas para desarrollar estos tres proyectos.
¿Cómo surge la idea de construir el Hotel Hesperia de Barcelona, con un Restaurante de lujo en su techo y, en forma de ovni?
Hesperia quería construir un hotel emblemático para la cadena y convertirlo en un buque insignia, algo muy contundente. Por eso nos planteó un proyecto que estuviera a la altura de las circunstancias. Se planteó un edificio alto porque había de ser la puerta de entrada a la metrópolis a través de L’Hospitalet. Después se planteó introducir un elemento simbólico, un restaurante excepcional como era el “Racó de Can Fabes” de Santi Santamaría, con tres estrellas Michelin. Pensamos que Barcelona no tenía un Restaurante mirador, situado a 105 metros de altura, con un radio de visión de 18 kilómetros, es decir, tú puedes ver 36 kilómetros a la redonda, desde el macizo del Garraf hasta más allá de Masnou.
¿Cómo se soporta el Restaurante?
El hecho de colocar el Restaurante en lo más alto del hotel provocó mucha expectación, ya que tuvimos que utilizar la grúa más alta de España.
Está apoyado directamente sobre la cubierta del edificio con una serie de tensores y pilares metálicos, es más que suficiente. Al tener toda la cubierta de vidrio, la sensación de flotabilidad que tienes allí es tremenda. La base es más opaca y allí es donde se encuentra la parte de la cocina que da lugar al último momento de preparación de los platos.
¿Qué significa tener tantas obras seleccionadas para los premios FAD?
Un premio siempre es gratificante porque significa un reconocimiento a un trabajo serio, profundo y, sobretodo, en equipo. Nunca hay una persona sola detrás de una gran obra, aquí trabajamos 55 personas de las cuales 35 somos arquitectos.
¿Qué edificio le seduce más de todo el mundo?
Cualquiera que me emocione, pienso que la arquitectura está hecha de emociones. Hay edificios muy sencillos como la Casa de la Cascada diseñada por Frank Lloyd Wright, en Estados Unidos, que me dejó sin habla. Otros fue el Guggenheim de Nueva York, es un edificio que no sabes lo que es pero te sientes bien.
Si pudiera hacer un proyecto en el vacío de las Torres Gemelas, ¿qué haría?
De entrada estoy en total desacuerdo con la forma en que se ha llevado el concurso, no creo que el ganador sea el mejor proyecto, ni la mejor solución. Pienso también que el miedo escénico hacia los edificios altos es absurdo y que no debemos caer en eso. Yo haría alguna edificación con altura.
¿Que piensa de Madrid?
Madrid, ha caído en el error de la construcción masiva creciendo en su extensión. Se ha multiplicado por cuatro su área de actuación. Afortunadamente van reconsiderando todos estos aspectos y, creo que deben reconducir esta situación. Hay que decir que el transporte público han sabido potenciarlo muy bien.
¿Qué valoración tiene de Barcelona?
Para mi es una de las mejores ciudades del mundo, es muy cómoda, el barrio del Eixample creo que es todo un ejemplo. Es muy privilegiada en cuanto a calidad de vida y despunta mundialmente.
¿Cómo ve Palma de Mallorca?
Tiene una buena calidad de vida urbanística, con su vuelco al mar. Ha sabido conservar su arquitectura del siglo pasado y ese matrimonio entre las partes de la ciudad nueva y la parte antigua, creo que equilibra muy bien la ciudad. Es difícil encontrar personas a quienes no les guste Palma.
¿Qué opina de Valencia?
Ha cambiado mucho y han hecho un apuesta muy fuerte por la arquitectura mediática. Como arquitecto debería entender que es positivo, pero creo que no todo es mediático en esta vida. Pienso que han sabido canalizar muy bien ese lanzamiento turístico de la Ciudad de las Ciencias. En esta nueva zona han creado edificios de altura, con lo cual también tienen una buena visión de la ciudad del futuro. Es un plan urbanístico que responde a un criterio claro fundamentalmente liderado por Jean Nouvel y Josep Ribas.
¿De pequeño ya fue amante de la arquitectura?
Tuve mi primer contacto con el mundo de la arquitectura a los 13 años. No lo olvidaré nunca, mis padres me trajeron unas construcciones donde yo podía hacer casitas. Allí me di cuenta que eso me encantaba. Esas casitas fueron degenerando a hacer casas de verdad y ahora pienso que, aunque también existen frustraciones, es una de las profesiones más gratificantes del mundo.